FICMA y algunas ideas para adquirir un estilo de vida más satisfactorio

“Una fusión entre artes audiovisuales y un estilo de vida más fructífero para todos”

FICMA es el Festival Internacional de Cinema del Medio Ambiente, el más antiguo en su género, que mediante el vínculo de la industria cinematográfica con la ciudadanía promueve en sus filmes sensibilizar, dar conocimiento y educar con un mensaje claro todo aquel que pueda disfrutar de esta oda a la cultura del medio ambiente.

Este año abría las puertas con la 23ª edición del festival en Barcelona del 3 al 11 de noviembre gracias a su presidente y fundador Claudio Lauria, el director del FICMA Jaume Gil, Los consejeros de Territorio y Sostenibilidad y Cultura de la Generalidad de Cataluña, la concejala de medio ambiente, Josep Maldonado presidente de AWEPA-ESPAÑA y todo un equipo de trabajadores que han hecho posible este, ya indispensable, festival.
Se han proyectado alrededor de 145 películas que fueron escogidas de entre casi 2300. En diferentes formatos podíamos disfrutar de largometrajes en estreno, cortometrajes, documentales, animaciones alguna que otra seguida de una charla posterior y una puesta en común por parte de los propios directores o asimismo de los espectadores que curiosos o impactados requerían hablarlo en la sala generando así un ambiente muy familiar y cálido.

Un servidor sólo pudo asistir a cuatro de ellas, un largometraje en estreno, una animación y un par de documentales muy interesantes. No soy un erudito ni un buen crítico del ámbito audiovisual, pues estoy realizando un grado de Ciencias Políticas y de la Administración, expondré las principales ideas que en estos trabajos pude observar.

Empezando por el cortometraje actual de un minuto de Dhimant Vyas, “Every Drop Counts” reflejaba cómo afecta el desperdicio de una gota de agua en un hogar acomodado en correlación a la falta de ésta en tierras como la India en la que escasea; enviando con él un mensaje de sensibilización para aquellos que no supone un gran esfuerzo dejar perder una gota de agua, pues tienen en abundancia.

El largometraje dirigido por Daryl Wein, “Consumed” expone al espectador una visión subjetiva y crítica de lo que significa jugar con el material genético de los alimentos con el fin de hacerlos más grandes, más bonitos y con un desarrollo más rápido y barato, transgénicos, encarnada con una madre que preocupada por el estado de salud de su hijo se ve obligada a indagar sobre este mundo en buscar de respuestas. Dejando de lado el guionaje, el apartado técnico y la estructura de la película que dejan, en mi opinión bastante que desear, sí que dará de qué pensar.

En Estados Unidos, los cultivos de soja y algodón modificados genéticamente son entre el 80-75%, el trigo alrededor del 40%. Se ha experimentado con multitud de plantas, frutas e incluso animales los cuales, el ciudadano compraba sin conocer su procedencia ni cómo se habían desarrollado. Obama, hará cerca de un año, logró aprobar una ley federal para el etiquetado de alimentos transgénicos. Sin embargo, no ha mermado los cultivos de alimentos modificados en todo el Estado federal. La Unión Europea tiene prohibido en la gran mayoría de países miembros el cultivo de alimentos transgénicos regulados por una ley aprobada en 2015, sin embargo el etiquetado es obligatorio para todo producto importado de carácter modificado. El TTIP (Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión) que se está discutiendo entre los dos países desde hace años puede provocar un cambio importante en el rumbo del uso o no de los transgénicos y otros ámbitos que divergen las dos partes. Es un tema polémico y con muchos interrogantes por resolver.

Por último, englobando los dos últimos documentales “Decrecimiento” y “De una forma más sencilla: la crisis como oportunidad” de Luis y Manuel Picazo Casariego y Jordan Osmond respectivamente, hablan de la importancia de adquirir unos nuevos hábitos en el día a día y promover un estilo de vida más austero, sin dejar de lado nuestras preferencias, gustos o aspiraciones y adquirir así una optimización de los recursos y de nuestra vida.

En estos documentales se expone la problemática energética y de consumo de los países industrializados del 1º mundo, donde el sistema capitalista ha engendrado tal mercado irresponsable que agota los recursos de la tierra permitiendo una falta inaceptable de equidad de estos por otros países donde el hambre y la alta mortalidad son el pan de cada día. Un sistema que promueve el tener y no vivir, la riqueza y no el bienestar, la competitividad antes de que la cooperación. Es necesario un cambio sustancial para conseguir una mejora de vida para todos y para mantener el planeta que ya bastante daño ha sufrido. Los documentales están marcados por unas ideologías claras, el primero configurando a grandes rasgos un sistema basándose en la idea del “Socialismo ideal” y el otro en convivencias con pequeñas comunidades de individuos con multitareas idea de anarquismo.

¿Realmente necesitamos tanto?, ¿Nos conocemos a nosotros mismos?, ¿Sabemos qué es lo mejor para nosotros?, ¿Nos parece bien la vida que llevamos?, ¿Hay otros sistemas para obtener lo mismo?, ¿Podemos llegar a comprender lo que nos rodea con otros ojos? Un servidor cree que sí, ¿y tú?

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