Rebajas

Se entiende que hay rebajas cuando los artículos que se ofrecen en el mismo establecimiento donde se ejerce habitualmente la actividad comercial, en un precio inferior al fijado.

Recuerda que las tiendas no están obligadas a hacer rebajas y que por lo tanto, corresponde a cada comerciante decidir libremente los periodos estacionales en que pueden tener lugar las rebajas, como también la duración. En todo caso, las fechas de las rebajas se tienen que exhibir a los establecimientos comerciales en un lugar visible al público.

Las ventas en rebajas se encuentran sujetas en los siguientes requisitos

Las reducciones de los precios tienen que ser claras, figurando el precio habitual y el reducido o el porcentaje de descuento.

Los artículos rebajados tienen que haber sido incluidos con anterioridad y durante un mínimo de un mes en la oferta habitual de ventas.

Los productos rebajados tienen que tener la misma calidad y garantía que las que tenían a precio no rebajado.

Si la tienda acepta tarjetas u otros medios de pago de manera habitual, también lo tiene que hacer en periodo de rebajas.

En el supuesto que las ofertas en rebajas no afecten la totalidad de los productos comercializados, los rebajados tienen que ser debidamente identificados y diferenciados del resto.

Tienes que tener en cuenta en el momento de las rebajas

Cuál es la política de cambios del producto que has adquirido. La tienda no tiene por qué aceptar cambios si el producto está en perfecto estado.

Conserva las facturas o tickets de compra hasta el final de la garantía porque los necesitarás si tienes que reclamar.

Guarda los catálogos y las ofertas comerciales porque son vinculantes y puedes exigir el cumplimiento.

En el caso de las tiendas en linea, dispones de un periodo mínimo de 14 días para devolver tu compra, excepto productos personalizados, perecederos, o que no se puedan reutilizar por razones de higiene.

Publicidad

La publicidad se define como toda forma de comunicación realizada por una persona física o jurídica, pública o privada, en el ejercicio de una actividad comercial, industrial, artesanal o profesional, con el fin de promover de forma directa o indirecta la contratación de bienes muebles o inmuebles, servicios, derechos y obligaciones.

La publicidad se encuentra regulada por la Ley General de Publicidad y la de competencia desleal, así como aquellas normas especiales que regulan determinadas actividades publicitarias.

La publicidad es vinculante. Esto significa que las empresas deben respetar lo que anuncian, de lo contrario, puedes presentar una reclamación por exigirlo.

Además, la publicidad, la información y la oferta de bienes o servicios se ajustarán a los principios de veracidad y objetividad y no pueden contener información que induzca a confusión ni a engaño.

La publicidad engañosa es el tipo infractor que más afecta a los intereses económicos de las personas consumidoras y donde se vulnera más claramente el derecho a recibir una información veraz. El engaño viene dado por una información publicitaria presentada de tal forma que no transmite un conocimiento cierto sobre la oferta comercial realizada.

Observa que en las ofertas o promociones, se indicará, al menos:

  • La fecha de inicio de la promoción u oferta.
  • La duración de la promoción o la oferta, o bien, el número de unidades disponibles en oferta o promoción o el número de personas consumidoras que se pueden beneficiar de la promoción.
  • Los requisitos que deben cumplir las personas consumidoras.
  • Las condiciones, la calidad y las prestaciones de los bienes o servicios en promoción, y las ventajas de la oferta o la promoción.
  • La persona responsable de la promoción, con indicación del nombre o la razón social y la dirección del establecimiento o los establecimientos donde se pueden hacer efectivas las condiciones más beneficiosas, salvo que la promoción se refiera únicamente al mismo establecimiento donde se ofrece .

Te informamos que la autorización y control de la distribución de material publicitario en la vía pública corresponde a los Ayuntamientos.

La recepción de comunicaciones comerciales mediante llamadas, SMS, correo postal y correo electrónico de empresas con las que no tienes ninguna relación, se puede reducir con la inscripción gratuita en las Listas Robinson, en tanto que las entidades registradas deben consultarlas para evitar hacer llegar información publicitaria a terceras personas con las que no se tiene ni ha tenido ninguna relación.