Acabada la temporada de Navidad, se inicia para muchos comercios y establecimientos la temporada de rebajas de invierno. Con esto, el consumo de algunos bienes se dispara y desde la Organización de Consumidores y Usuarios os queremos hacer llegar unos consejos para consumir correctamente durante esta temporada de rebajas de invierno.
- En primer lugar, los establecimientos pueden decidir libremente si hacen o no rebajas. Hay que recordar que los establecimientos no están obligados y normalmente hay dos temporadas, la de invierno -que acaba de empezar apenas ahora- y la de verano.
- La venta de productos en rebajas se tiene que anunciar con esta misma denominación y con el detalle del periodo durante el cual se llevará término este tipo de venta.
- Los productos rebajados siempre tienen que tener la misma calidad y garantía que tenían a precio no rebajado. No se pueden destinar a las rebajas los productos que tienen defectos.
- En caso de que la tienda acepte normalmente pagos con tarjetas u otros medios, también lo tiene que aceptar con los productos rebajados.
- Informaros bien sobre la política de cambios o devoluciones para evitar sorpresas, tanto en ventas presenciales, preguntando a los dependientes por la misma, como en portales de compra virtuales donde podéis consultar las condiciones.
- En el caso de las ventas en línea, disponéis de un periodo mínimo de 14 días para devolver vuestra compra, excepto en productos personalizados o hechos a medida, los que se echen a perder con rapidez, como los alimentos.
- Siempre hay que conservar las facturas o los tickets de compra hasta el final de la garantía, puesto que son necesarios si después tenéis que reclamar.
- También podéis conservar los catálogos y ofertas comerciales, puesto que son vinculantes y podéis exigir su cumplimiento.
- Finalmente, también apuntamos la posibilidad que tenéis como consumidores de pedir la hoja oficial de reclamación a la empresa o bien la posibilidad que tenéis para contactar con la empresa por cualquier medio donde quede constancia (se recomienda correo electrónico o postal dirigido a la empresa). Si en 30 días no se ha obtenido respuesta, o no se satisfactoria a vuestros intereses, os podéis dirigir a la Organització de Consumidors i Usuaris de Catalunya, o bien al Servicio Público de Consumo que os corresponda según vuestro municipio.
